Consumo Responsable: camino a la humanización

Boletín No. 3 Agosto de 2013

“Yo os pido un sistema nuevo.Un nuevo método, unos procedimientos tan nuevos como antiguos inspirados en el amor” San Pedro Poveda.

Al iniciar el tercer período convocamos a toda la familia Segoviana a pensarse desde este nuevo Proyecto: “Consumo Responsable: camino a la humanización”, nos invitó a realizar una reflexión sobre nuestros comportamientos cotidianos que generan en todos y todas hábitos relacionados con el estilo de ser y de vivir. Pero no solamente fue un momento de reflexión personal, sino un espacio de análisis junto a las personas que nos rodean (familia, compañeros y amigos) para llegar a tener una huella más adelante con otros grupos sociales. Pero ¿analizar qué comportamientos están relacionados?: con la cultura del consumo, entendida como una gran variedad de experiencias nuevas, nuevos modos de nombrar y representarnos el universo del consumo y nuevas formas de entendernos a nosotros mismos”.1 Y es que empezar a entender el consumo como un acto que va más allá de comprar nos obliga a todas y todos a resignificar muchos de nuestros imaginarios mentales acerca de las necesidades que como seres humanos tenemos: salud, vivienda, vestuario, educación y alimentación.

Es preciso llegar a analizar como suplimos cada una de esas necesidades básicas en la cotidianidad, donde tan sólo no pensemos sobre cada una de nuestras individualidades sino también en el significado que puede llegar a tener nuestras compras en los otros y otras que están cerca o lejos de la producción de ciertos artículos de consumo. Es definitivamente una necesidad inmediata de generar hábitos de consumo responsables, individuales y sociales, donde lo que prime sea saber vivir y no consumir por consumir.

En este período académico el Departamento de Orientación contribuyó a que los y las estudiantes trabajasen los temas relacionados con el consumo responsable en el cual se incluyeron los siguientes conceptos: consumismo, sociedad de consumo, consumo, huella ecológica y humanización, y es justamente este último aspecto el que buscamos con mayor necesidad profundizar y reflexionar con los niños, niñas y adolescentes del Liceo, ya que debido al consumo exagerado se ha olvidado el verdadero sentido que tenemos como seres humanos, hombres y mujeres con habilidades, valores relacionadas con autonomía y responsabilidad, donde se trabajó en la conciencia de la satisfacción personal no materializada en productos y/o artículos sino en momentos, experiencias, sentimientos y emociones que realmente alimenten lo que somos como seres humanos.

“Nos encontramos inmersos en sistemas sociales y políticos en los cuales se desdibuja lo humano. Y sobre todo aquello que privilegia lo superfluo por encima de los valores genuinos de las personas. Por ello, este deseo de San Pedro Poveda constituye una interpelación y a la vez una ruta de esperanza para las/los educadoras/es, y para los padres y madres de familia, que trabajamos por la instauración de relaciones constructivas y humanizantes en los diferentes contextos socioeducativos y familiares, constituyen una oportunidad para reconstruir el tejido humano desde las claves de una pedagogía transformadora y crítica. Una oportunidad, para releer las orientaciones del evangelio y reinventar desde ahí, actitudes, relaciones y practicas personales y colectivas.

Por ello nos sentimos urgidos a transformar de raíz las políticas y estrategias que consideran a las personas y comunidades humanas como una mercancía más, como un objeto por el cual se paga cualquier precio en un buen negocio inhumano.”

“Mantengámonos alerta y en pie de lucha ante la cosificación de la humanidad para devolverle al mundo la alegría, la paz y la fraternidad”.2

1 Revista Crítica, “El Consumo como cultura”. Pág. 30. Madrid, Agosto 2012.
2 GARCÍA, Dinorah. Decálogo del Educador y la Educadora.9, Pág. 66/2006.