CAMBIOS AMBIENTALES: ¿TESTIMONIO DE NUESTRO MODELO SOCIAL Y ECONÓMICO?

Boletín Noviembre de 2015

Colombia y el mundo vive hoy una de las más críticas situaciones ambientales, evidenciadas en la escasez de recursos básicos, inundaciones, incendios forestales, desertificación del suelo, aumento de la temperatura global, entre otros, que son  consecuencia de aspectos sociales, políticos, económicos y culturales.  Nosotros como segovianos-as, estamos llamados-as a reconocernos y concientizarnos de la responsabilidad común que tenemos como  seres humanos frente al cuidado del planeta tierra,  el medio ambiente.
 
En este contexto, se planteó y desarrolló el último proyecto: “CAMBIOS AMBIENTALES: ¿TESTIMONIO DE NUESTRO MODELO SOCIAL Y ECONÓMICO?, el cual nos permitió acercarnos al análisis de  la encíclica del Papa Francisco “Laudato sí”, documento que invita a cuestionarnos sobre la responsabilidad humana en la realidad ambiental a nivel mundial. El Papa analiza el deterioro ambiental y cómo éste influye en la calidad de vida de todos-as y la degradación de la relación sujeto-ambiente.
 
Frente a esta realidad, el Papa levanta su voz de denuncia a los modelos económicos y políticos e invita a buscar soluciones, que promuevan el cumplimiento de los derechos humanos y la responsabilidad con el planeta.

Así mismo, la Propuesta Socioeducativa (PSE) de la Institución Teresiana “Educar en tiempos difíciles”, nos interpela sobre las dificultades que surgen cuando vamos a la vanguardia de la globalización, reafirmando una sociedad inequitativa y consumista. La PSE nos hace un llamado a desarrollar un pensamiento crítico, con respecto al modelo neoliberal vigente como única posibilidad de progreso, ya que este  modelo está acabando con los recursos naturales a nivel mundial.

En estos  tiempos por los que estamos pasando, es primordial  enseñar a nuestros hijos-as a cuidar el medio ambiente y la naturaleza. Dando nuestro testimonio con las acciones que realizamos en nuestra cotidianidad y así poder  contribuir y ser coherentes, en el respeto y cuidado de nuestra casa común, conservándola para nosotros-as y las nuevas generaciones.

La propuesta es comprometernos a una verdadera comunión integral, justa y equitativa con los otros-as en lo local, lo regional y global. Esto nos lleva a una integración del ser humano con el medio ambiente, reconociendo la casa común.